¿Qué especialidad debe tener un abogado de empresa?

Un abogado que se dedica a asesorar legalmente a las empresas, se debe considerar un instrumento válido para los negocios. Tendrá que ser un profesional que logre trascender del enfoque jurídico de las situaciones, que pueda tener visión de negocio en el ejercicio de las funciones que realice. De igual forma, existe la necesidad de que los abogados tengan un conocimiento de las técnicas de dirección empresarial. A ello, se le debe acompañar de una base sólida en lo técnico y jurídico.

Un abogado que se dedica a asesorar legalmente a las empresas, se debe considerar un instrumento válido para los negocios. Tendrá que ser un profesional que logre trascender del enfoque jurídico de las situaciones, que pueda tener visión de negocio en el ejercicio de las funciones que realice.

De igual forma, existe la necesidad de que los abogados tengan un conocimiento de las técnicas de dirección empresarial. A ello, se le debe acompañar de una base sólida en lo técnico y jurídico.

Bajo este contexto, pensemos en la reflexión sobre la base técnico jurídica que debe haber, así como la especialidad jurídica que tiene que tener la abogacía de empresa. La tradición nos dice que este tipo de abogados deben tener un buen control del derecho mercantil e incluso contar con rasgos de abogado generalista, pues tiene que afrontar una serie de cuestiones de tipo civil, tributario, laboral o administrativo, entre muchas otras.

Por todo ello, los abogados de este tipo tienen que hacer el trabajo de ser el abogado de empresa que sea capaz de dar las orientaciones primeras en materia de cuestión jurídica y poder coordinar a los expertos en cada una de las especialidades.

Eso sí, en no pocos casos, hay que pensar que el abogado de empresa debe tener una especialidad. La pregunta que nos debemos hacer es ¿cuál es su especialidad? Pues no hay una respuesta única para ello, pues todo va a depender la actividad en la que esté trabajando la empresa en cuestión.

La base mercantil en la empresa es fundamental para los abogados empresariales

De modo general, gran parte de las empresas tienen que contar con una base mercantilista. En varios sectores, van a ser de lo más interesantes los especialistas de parcelas en concreto en el derecho mercantil u otras ramas del derecho.

En el caso de que la empresa se dedique de forma importante a investigar o crear, y se centre en la explotación de las patentes o los derechos de autor, pensemos que la especialidad más adecuada tiene que ser la de ser experto, como nos aseguran los expertos de sotomontelegal.com, en materias como la propiedad intelectual o industrial.

En el caso de que las operaciones de la empresa trabajen en los sectores de amplia regulación, tales como el energético, telecomunicaciones o incluso los servicios públicos. En este sentido, como especialidad, podríamos hablar del derecho administrativo.

A algunos les puede dar curiosidad el que haya en las empresas abogados especializados en la materia. El caso es que, las empresas puedan desarrollar la actividad en sector con regulación importante, algo que no solo suele ser normal, también es algo bastante recomendable, pues al final son expertos en las reglas del negocio.

La regulación es fundamental, pues es la herramienta para configurar las características propias que tiene el negocio.

Hay cosas importantes, que pueden ser de lo más interesantes en otro tipo de especialidades, caso del derecho laboral, la publicidad y los consumidores.

Por otra parte, no es que haya, aunque es posible que pueda parecer que exista, una especialidad que se encuentre vinculada al abogado empresarial. En este sentido hay una base general o común, y después de ello puede que sea interesante el que sea la especialidad más importante dependiendo de la actividad que desarrolla la empresa.

En el caso de las empresas que tienen un tamaño más importante, es bastante probable que ello se produzca en una combinación de especialidades, pues existen abogados que tienen especialidades diferentes que también pasan a complementarse.

En este sentido, debemos hacer una reflexión a la hora de afrontar la selección abogados para una empresa, es que no se debe pensar en la abogacía de empresa como un perfil de carácter monolítico.

Pensemos que debe valorarse la especialidad jurídica que tiene que ser la más idónea para la actividad empresarial y trabajar en consecuencia. Respecto a esto, es posible que depende de que el abogado sea un colaborador importante, para la empresa, o no.

Como ves, los abogados de empresa no pueden ser un abogado cualquiera, o al menos no deberían, si lo que queremos es que la empresa en cuestión cuente con un buen profesional conocedor de toda la legislación, burocracia y demás aspectos que deben ser cuidados convenientemente en el terreno de la empresa.

Por todo ello, pensemos muy bien y con mesura, la elección a la hora de elegir a uno u otro abogado. Creemos que es vital elegir entre los que tengan mejores opiniones y valoraciones por parte de los clientes o empresas, solo así tendremos más garantías de haber hecho una elección correcta.

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