Negocios mayoristas: la clave para una economía sostenible y creciente

Negocios mayoristas: la clave para una economía sostenible y creciente

El comercio al por mayor es la clave para que el tejido empresarial no solo de nuestro país, si no el de todo el mundo, funcione de la manera más productiva posible. El tener la posibilidad de acceder a unos precios reducidos y la opción de apostar por formatos de gran tamaño resulta de gran utilidad para prácticamente todas las empresas del mercado y es la base sobre la que cimientan su crecimiento. No cabe la menor duda de que esto es de una importancia bastante grande y que es elemental que las empresas, con independencia del sector al que se dediquen, tengan acceso a este tipo de negocios.

Y no solo eso. El comercio al por mayor es el que mueve más dinero a lo largo y ancho de todo el mundo. Es el que realizan las grandes empresas con el conjunto de proveedores que les sirven y en grandes cantidades. Hablamos de un volumen de negocio que, por lo tanto, es realmente grande y que ningún minorista podría copiar. Es un mercado que, desde luego, nada tiene que ver con este. Es evidente que estos dos modos de negocio tienen que complementarse, no competir entre sí, para asegurar un mejor funcionamiento de la economía en general.

Sí que es evidente que, en términos operativos, el comercio al por mayor requiere de un mayor esfuerzo en el sentido de que, para producir grandes cantidades de un producto o de una gama de productos, es necesario emplear una gran cantidad de personal e incluso de máquinas, algo que, por otra parte, requiere de una mayor inversión que no todas las empresas están dispuestas a asumir. De la capacidad que tiene el conjunto de empresa mayoristas para mover dinero depende en buena medida el trabajo de miles y miles de personas en nuestro país. Fijaos si es importante el comercio mayorista.

Decíamos en el párrafo anterior que los mayoristas requieren de un mayor esfuerzo. Hemos hablado del aspecto económico y humano. Pero no hay que olvidarse del aspecto logístico. Transportar y almacenar miles y miles de bultos correspondientes a varias decenas de pedidos es algo que realmente hace falta en entornos como estos. Y hace falta de una manera casi siempre urgente, porque lo que se transporta es necesario sacarlo al mercado de una manera rápida antes de que alguien invente un producto mejor y más barato, algo que puede llegar a ser habitual en una sociedad en la que lo que ocurrió ayer es ya algo correspondiente al pasado más remoto.

En resumidas cuentas, nadie puede obviar la importancia de un comercio como el mayorista por esta y por otras razones. Está claro que de este punto parte la capacidad de un negocio minorista, que tiene que jugar con los precios del mercado mayorista para establecer un margen de beneficios y saber si le interesa disponer de un determinado producto en particular. Lo que está claro es que, si el mercado mayorista funciona de una manera que no es la correcta, los negocios minoristas van a sufrir también este aspecto. Eso le confiere una responsabilidad todavía mayor a los dirigentes de compañías dedicadas a la venta al por mayor.

En los últimos años, son multitud de empresarios de reconocido prestigio, así como economistas de primera línea mundial, los que han reconocido que el mercado mayorista juega hoy un papel más importante que nunca en pos de garantizar la correcta estabilidad de nuestra economía. El motivo es que este mercado es la clave para que el consumo siga siendo grande y no se paralice. Si los mayoristas venden más barato, sus clientes (minoristas) venderán a precios más reducidos conservando sus márgenes, haciendo que, por otro lado, el consumidor final continúe comprando dicho producto. Esta es la lógica que tienen los profesionales de Liquistocks, dedicados a la venta de diferentes lotes de productos al por mayor.

Un futuro en el que los mayoristas tendrán todavía más peso 

Nadie duda de que, en los próximos años, los comercios mayoristas van a tener todavía más importancia en lo que tiene que ver con nuestra economía. Y es que esta lógica que hemos comentado es compartida por parte de mucha gente que tiene un estrecho vínculo con el mundo empresarial y de los negocios. Que el sector público ofrezca determinadas facilidades a este tipo de comercios podría ser una alternativa para que se mantengan los buenos resultados macroeconómicos de los últimos años.

Desde luego, es evidente que problemas vamos a tener en todos los campos de la economía en algún momento. La clave reside en minimizar sus consecuencias cuando lleguen las vacas flacas y ser capaces de sacar el máximo rendimiento a momentos en los que la economía funcione mejor. De este modo, podemos conseguir todos los objetivos que nos planteemos. La economía tendrá una base más sólida que la actual. Y la importancia que eso lleva asociado está fuera de toda duda.