Consultorías: una ayuda indispensable para los pequeños negocios

Consultorías: una ayuda indispensable para los pequeños negocios

En el mundo empresarial, el orgullo y el querer hacer las cosas por nosotros mismos vale de más bien poco. Y es que siempre, en cualquier momento, necesitamos ayuda de alguien para sacar nuestros proyectos hacia delante. De nuestros proveedores y de las empresas a las que recurrimos para pedir algún tipo de consejo. Y es que es muy complicado, por no decir imposible, sacar adelante nuestro trabajo sin que una empresa externa nos ofrezca un servicio que nos haga más fácil nuestro trabajo, algo que, por cierto, vale su peso en oro.  

¿Sería igual de fiable nuestra actividad si no contáramos con los servicios de una consultoría? Lo cierto es que nuestro negocio notaría la diferencia de una manera clara y evidente. Y, como es lógico, los riesgos, un factor que hay que tener controlado en el mundo empresarial, se multiplicarían de una manera realmente grande. En una situación así hay que andarse con mucho ojo y fiarse de la evaluación que puedan hacer nuestros consultores, que no son sino nuestros mejores aliados en situaciones de riesgo e incertidumbre.  

Por suerte, son muchas las empresas de nuestro país que confían en la experiencia que presentan muchas de las empresas de consultoría legal, laboral o fiscal que operan en el interior de nuestras fronteras. Y eso se traduce en operaciones mucho más seguras para nuestras entidades, algo que les permite hacer las cosas de un modo mucho más seguro y beneficioso para sus intereses. Desde luego, no cabe la menor duda de que este es uno de los secretos del buen funcionamiento de una neorme parte de las empresas que operan en el interior de nuestras fronteras.  

Hemos podido realizar esta afirmación gracias a los datos que hemos podido conocer sobre el sector de las consultorías en los medios de comunicación. Según una noticia que fue publicada en la página web de El Español, las ventas de las empresas de consultoría en el año 2016 alcanzaron los 11.818 millones de euros en nuestro país, algo que suponía un incremento del 4’9% y que se debía a la recuperación, en buena medida, del mercado local, que es el principal demandante de este tipo de servicios y que así va a seguir siéndolo durante los próximos tiempos.  

Pero los buenos datos de la consultoría española no se quedan solo ahí. Hemos tenido acceso a otra noticia, en este caso publicada en el portal web Muy Canal, en el que se especificaba que, de cara al año 2018, la consultoría española esperaba crecer al menos un 5’5%, un dato que es fiel reflejo de lo bien que viene operando el sector en los últimos tiempos. Lo cierto es que estos datos reflejan que las empresas españolas confían en entidades como estas en el propósito de hacer un buen trabajo y alejar de sus actividades todo tipo de peligros, algo que no solo es recomendable, sino también necesario para tratar de ganar en lo que a estabilidad se refiere.  

Para ganar estabilidad en el seno de un negocio es indispensable que apostemos por hacer las cosas bien y que no quede ningún cabo suelto en lo que respecta a las áreas legales, contables, financieras o laborales. Por eso sigue siendo elemental un negocio como lo es la consultoría, cuyos servicios siguen siendo de enorme utilidad especialmente para las pequeñas y medianas empresas. Los profesionales de Ballemar Consultores, especializados en este tipo de actividades, nos han confirmado que, en los tiempos que corren, cada vez son más las empresas que les comunican la necesidad de disponer de sus servicios. Y la mayoría, como decimos, son de pequeño o mediano tamaño.  

Inversión en seguridad  

Confiar en una consultoría es sinónimo de hacer una apuesta por la seguridad en el seno de nuestra entidad. Y es que no cabe la menor duda de que, sin los servicios de este tipo de profesionales, lo tendríamos bastante más complicado para salir adelante. Es elemental que nada se nos escape en un mundo empresarial como en el que nos encontramos. Esa es la clave del éxito de muchas entidades que, como consecuencia de la mínima aparición de problemas administrativos, pueden focalizar su atención en otra serie de cuestiones, mejorando así su eficacia o eficiencia.  

Está visto que las entidades que desean asumir por su cuenta y riesgo aspectos como los que llevan a cabo las consultorías pierden mucho dinero, tiempo y energías en la resolución de este tipo de asuntos. Por eso es muy importante que no sigamos esos pasos y decidamos emplear mejor nuestro tiempo, dejando para empresas externas la resolución de este tipo de historias. Y es que no cabe la menor duda de que esta es una inversión que, tanto a corto como a largo plazo, tiene un valor incalculable y que no puede ser medido con dinero.