Disfraces para Halloween

Disfraces para Halloween

Halloween se acerca y vamos a dar una gran fiesta de disfraces en nuestra casa. Ya lo hemos hecho el año pasado y nos lo pasamos todos tan bien que este año hemos pensado en repetirla.

Sí al igual que yo quieres dar una fiesta de Halloween, aquí te explico cómo.

Lo más importante a la hora de organizar cualquier fiesta es confeccionar una lista de invitad@s, enviar las invitaciones y que estos te confirmen su asistencia. Es muy importante que tus invitad@s confirmen su asistencia para poder hacer un cálculo más preciso de la cantidad de comida y bebida, así como de accesorios o detalles para los invitad@s que necesitas comprar.

Una vez concretada la temática de la fiesta, en este caso, Halloween, necesitamos disfraces y otros accesorios y elegir un menú acorde con la ocasión.

Si necesitas disfraces de Halloween en La Casa de los Disfraces podrás encontrar cualquier cosa que necesites relacionada con el mundo de los disfraces. En su tienda de disfraces online cuentan con un amplio catálogo organizado por géneros y por temática.Puedes comprar disfraces de todo tipo: disfraces medievales, disfraces de carnaval, disfraces de Halloween, disfraces para bebés, de adulto… pero tienen mucho más: están especializados también en todo tipo de decoración para fiestas y decoración para Halloween. En su tienda de disfraces online encontrarás guirnaldas, farolillos, piñatas, confetis, platos, vasos, manteles y mucho más.Y si eres del sur no lo dudes y visítalos en su red de tiendas físicas en Sevilla.

El menú puede consistir, entre otras cosas, en pasteles decorados con murciélagos, calabazas, brujas u otros elementos típicos de Halloween, como sangre, arañas o monstruos…

Para la decoración puedes utilizar todos los elementos terroríficos que se te ocurra, todo depende de tu imaginación,  telas de araña, ollas simulando cocer personas, niebla, vampiros, zombis, sangre, ojos y huesos, etc…

Sería muy divertido que un grupo se pusiese de acuerdo para representar alguna obra de teatro relacionada con esta fiesta y con su origen, sobre todo si a la fiesta asisten niñ@s, además de entretenido es educativo.

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El origen de la fiesta de Halloween

La fiesta de Halloween o Noche de las Brujas, se celebra el 31 de octubre y es muy popular en algunos países como EEUU, aunque no tanto en España. Pero el origen de esta tradición lo encontramos en los pueblos celtas, que en esta fecha celebraban su fin de año. Más tarde la tradición se exportó a los EEUU, fundamentalmente por la emigración procedente de países como Irlanda que llega a América a partir de mediados del siglo XIX.

El pueblo celta, procedente de Asia y gran conquistador, invade buena parte de Europa desde el siglo xx a.c, estableciéndose en las Islas Británicas, y en buena parte de Francia, Suiza, Italia y España, hasta la llegada de los pueblos germanos en el siglo IV a.c.

Los celtas creían que durante la noche de fin de año, se disipaba esa fina barrera que separa el mundo de los vivos y el de los muertos. Ese día, el 31 de octubre, los espíritus de los difuntos regresarían a la tierra y con el objeto de ahuyentarlos, los celtas realizaban una serie de rituales y sacrificios.

Más tarde, con la invasión romana de la mayor parte del territorio celta y a partir de la cristianización del Imperio Romano llevada a cabo por Constantino, la tradición se extiende a la cristiandad.

Durante la Edad Media se produce en Europa una auténtica caza de brujas por parte de la Iglesia Católica. Toda persona que fuera acusada de brujería sería torturada hasta la muerte. Pero, ¿Quiénes eran realmente esas personas, las brujas, a las que acusaban de actos perversos, que volaban montadas encima de sus escobas, realizaban conjuros y organizaban aquelarres con el diablo?

Más allá de la imagen estereotipada de la bruja malvada, las brujas eran mujeres adelantadas a su tiempo, que practicaban la sanación a base de plantas y realizaban conjuros de amor.

Para el antropólogo Marvin Harris, la locura de las brujas sirvió a la Iglesia y al Estado para atemorizar al pueblo y que, desamparado, buscase su protección.