El negocio de los frutos secos

En nuestro país contamos con un gran mercado en lo que respecta a los frutos secos. Estas delicatesen que nos brindan los árboles cada otoño, son un bocado que a todo el mundo apetece consumir. Dada la escasa rentabilidad que ofrecen actualmente los cultivos tradicionales en España, es difícil encontrar la mano de obra necesaria para sacar adelante cultivos de fruta y hortaliza. Este hecho, junto a la inestabilidad que presentan los precios, ha derivado en un importante y creciente cultivo de frutos secos a lo largo de la geografía española.

Desde Frutos secos del Carmen, nos confirman un aumento en la demanda de todo tipo de frutos secos y fruta deshidratada. Por ello, nos hemos preguntado a que se debe ese aumento de la producción y la creciente demanda de este producto que cuenta con una extensa variedad en su oferta.

El incremento de las hectáreas dedicadas al cultivo de árboles como el almendro, el pistacho o el nogal, es debido a diversos factores. Tanto la demanda debida al incremento de su consumo, como la exportación de frutos secos fuera de nuestras fronteras, convierten a este sector dentro de la agricultura, en un negocio incipiente. Cabe señalar que en otros países, el valor que adquiere el producto nacional exportado, es máximo en cuanto a calidad. La textura, el sabor y las propiedades organolépticas de los frutos secos made in Spain, son el resultado de un excelente cultivo en nuestra tierra.

A continuación, vamos a detallar las razones por las cuales estos cultivos, están ganando terreno frente a la horticultura y el cultivo de árboles frutales.

Novedades a nivel sistema y técnica de producción

El campo de la agricultura, avanza en todos los sentidos. Las técnicas de producción y los nuevos sistemas aplicados al cultivo, poseen cada vez mayor relevancia en el sector.

En lo referente a los modelos y sistemas de producción de frutos secos, se han experimentado elevadas tasas de renovación y tecnificación. Los avances en la mecanización de los procesos productivos son uno de los aspectos más importantes. Así mismo, el mayor y mejor conocimiento de los sistemas de producción se han traducido en un gran aumento de las cosechas y una elevada optimización en la utilización de los insumos (fertilizantes, abonos, productos agroquímicos, etc.). A consecuencia de ello, se ha producido un aumento de la rentabilidad de los frutos secos, llegando a niveles, antes inalcanzables.

La tendencia generalizada hacia la tecnificación en los cultivos, incide en la búsqueda constante de la reducción de los costes de producción, obteniendo un rápido retorno de la inversión. A menor gasto, mayor rentabilidad.

Por consiguiente, la búsqueda de cultivos más eficientes favorece una transición de la agricultura convencional, hacia la competitiva y productiva. Como resultado, se procuran cultivos mecanizables, eficientes, sostenibles y por ende, mayormente productivos y rentables.

Adaptabilidad al suelo y el clima

Almendro, pistacho y nogal, han mejorado sustancialmente su material vegetal, incrementando la adaptabilidad de los mismos ante diversas situaciones y terrenos. Cultivos en secano y regadío, diferentes tipos de suelo y entorno y mejora en las variedades para lograr esa adaptación y cubrir las necesidades del mercado.

El potencial cultivo en regadío, aplicando un manejo adecuado, alcanza niveles similares a los que poseen California o Australia (grandes productores de frutos secos). No obstante, esta no es, en la actualidad, la única forma de producción. En su gran mayoría, estos cultivos tienen mucho potencial en regadíos con agua escasa o tierras de secano.

En este sentido, existen zonas de secano donde la rentabilidad de estos cultivos es mínima, por lo que es conveniente, contar con los conocimientos y profesionales necesarios para acometer cualquier proyecto de la mejor manera posible.

Rentabilidad y estabilidad en los precios

En relación a otro tipo de cultivos, los frutos secos, se encuentran en un excelente momento. Frente a cultivos más tradicionales como la vid, el olivo y el cereal, los frutos secos, gozan de estabilidad en sus precios.

Los agricultores, perciben un precio por kilo que permite mantener unos márgenes que hacen que la inversión en este tipo de cultivos, sea rentable y sostenible por si sola. Esto se debe, entre otros factores, a la elevada demanda de productos de esta categoría. Incluso produciéndose una caída en los precios, los márgenes netos actuales, siguen siendo asumibles.

Dentro de la variedad de frutos secos producidos en el país, la almendra, el pistacho y la nuez, cuentan con un gran interés por parte de los consumidores. Las propiedades organolépticas que se les atribuyen los convierten en productos saludables que todo el mundo consume.

A parte de su consumo en crudo, son infinitas las posibilidades que ofrece a la hora de desarrollar otro tipo de productos derivados de los mismos. Este hecho prevé que, en los próximos años, la demanda, supere a la oferta.

En consecuencia de esta demanda creciente a nivel global, se ha visto incrementada la superficie destinada a este tipo de cultivos.

Cuestión de ecología

Indudablemente, la agricultura ecológica, puede resultar más rentable que la tradicional. Solo en beneficios, los agricultores ecológicos, cobran entre un veintidós y un treinta y cinco por cien mas por sus productos.

Solo la almendra ecológica, cotiza un treinta por cien por encima que la convencional, algo que resulta muy interesante en algunos tipos de plantaciones. Estas expectativas productivas y la elevada calidad del producto, ha dado como resultado la creación de empresas que se dedican en exclusiva a comercializar este fruto seco en particular.

Aunque las posibilidades que ofrece el cultivo ecológico son atrayentes debido a sus precios de mercado, los agricultores, deben sopesar el cambio. Este tipo de cultivos, requiere mayor dedicación, mejor conocimiento sobre plagas y enfermedades, tratamientos permitidos, etc. para garantizar que el producto sea ecológico y por supuesto, el éxito del cultivo.

Los argumentos existentes para decantarse por el cultivo ecológico, son numerosos. Sin embargo, en el caso particular de los frutos secos, los factores como el precio de venta, la calidad y la demanda, siempre al alza, lo convierten en una opción muy interesante.

Tras enumerar estas razones tan contundentes, es fácil comprender porque los frutos secos, son un negocio en alza. Tanto a nivel productivo como a la hora de comercializarlo, la demanda es elevada y sus propiedades, son más que beneficiosas.

 

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