El mar como telón de fondo para negociar

El mundo de los negocios es un mundo completamente imprevisible. No hay que dar por descartada ninguna alternativa, ninguna posibilidad o ningún resquicio para que ocurra algo. Por eso es conveniente llevarse bien con todo el mundo: trabajadores, proveedores, clientes y también con nuestra propia competencia si es necesario. De esta manera nuestra reputación será intachable y un ejemplo a seguir para todos los empresarios y emprendedores de nuestro alrededor.

El asunto de los negocios también puede dar pie a multitud de situaciones, algunas de ellas completamente inverosímiles pero ciertas. Ahora que llega el verano y las vacaciones son comunes las escapadas de fin de semana entre dos o varios dirigentes de entidades para debatir propuestas de futuro para sus respectivas empresas. La playa suele ser el destino mejor valorado para ello. Y es que un descanso cerca del mar ayuda a clarificar las ideas.

Desde hace cuatro veranos soy el dueño de un negocio dedicado a la venta y distribución de instrumentos musicales en la ciudad de Madrid. Aunque comencé el proyecto con mucha ilusión, la crisis económica no se ha dejado de notar y, a pesar de que el negocio salía para delante, no lo hacía con la fluidez que yo esperaba en un principio. La situación era parecida para muchas de las empresas del sector. El soplo de un amigo mío me había hecho saber que una tienda que se situaba cerca de la mía y que era regida por un hombre llamado Alberto se encontraba en una situación similar.

Después de pensarlo durante unos días, decidí trasladarle a Alberto la posibilidad de combatir la crisis de manera conjunta, uniendo nuestras fuerzas en una sola tienda. Habría trabajo suficiente para los dos y podríamos aunar a nuestras respectivas clientelas. Todo parecían ventajas, pero sin embargo necesitaría convencerle.

En un principio no parecía demasiado convencido. Pero yo estaba seguro de que podría hacerle entrar en razón. Solo necesitaba tiempo. Por eso, y en vistas de que llegaba el mes de agosto y que ambos nos cerraríamos los negocios para descansar unos días, decidí proponerle algo: una visita a Denia durante tres o cuatro días para alejarnos de Madrid y pensar las cosas (pensar en el futuro, en definitiva) de manera más sosegada, más crítica.

En busca del apartamento ideal

Denia me parecía un destino idóneo. Se trata de un municipio en el que durante el verano hay ambiente pero en el que también es posible disfrutar de la tranquilidad y la calma que deseábamos. El plan que dibujaba en mi mente era el de pasar en esta localidad esos días con nuestras respectivas parejas y poder hablar con franqueza acerca de los nuevos retos que se nos plantearían a partir del mes de septiembre.

Alberto accedió. Fue entonces cuando nos pusimos en marcha para encontrar los mejores apartamentos de la ciudad de Denia y conocimos Romer Playa, una inmobiliaria dedicada al alquiler y venta de este tipo de inmuebles. Los apartamentos que se nos ofrecían desde aquella empresa tenían todo lo que deseábamos encontrar: luz, espacio y cercanía de cara a la playa (se situaban en primerísima línea). Eran, en definitiva, ideales para nosotros.

Decidimos hacer una reserva por cuatro días, desde un jueves hasta un domingo. El precio total de la misma no era nada caro teniendo en cuenta el mes en el que nos encontrábamos y considerando también la calidad y el resto de ventajas que presentaba un apartamento como aquel. Una verdadera ganga se encontraba ante nosotros.

El día de nuestra marcha llegó y cuando llegamos a Denia lo primero que hicimos fue tomarnos un más que relajante baño en el mar Mediterráneo. Era la mejor forma de empezar un fin de semana que yo esperaba que fuera histórico.

La primera noche comenzamos a hablar del asunto Alberto y yo. Ambos estábamos de acuerdo en que necesitábamos un cambio a la hora de enfocar el futuro de la venta de instrumentos. Aunque él trabajara con una marca y yo con otra, siempre podríamos hacer acopio de las dos y salir hacia delante juntos. Así lo hicimos. Hoy contamos con una tienda mucho más potente, preparada y rentable.