El Dry Martini perfecto. Te decimos dónde encontrarlo

El Dry Martini perfecto. Te decimos dónde encontrarlo

Todos hemos oído hablar del Dry Martini, y la mayoría de las personas adultas lo habrán probado en alguna ocasión, y lo cierto es que no a todo el mundo gusta por igual. En realidad esta bebida, tan popular gracias al cine (James Bond lo tomaba siempre, pero con vodka en lugar de ginebra, y por supuesto, mezclado, no agitado), tiene tantos admiradores como detractores, y es que su sabor amargo, no es apto para los paladares más flojos.

El Martini es un vermú de origen italiano perteneciente a la empresa Martini & Rossi y fundada por Alessandro Martini, Luigi Rossi y Teofilo Sola, y puede decirse que es el más famoso de todos los vermús, debido en parte, al coctail que lleva su nombre, el Dry Martini. Pero también es apreciado por su elegancia e incluso hay quien considera el gusto por esta bebida esencial a la hora de ligar. Este es el caso de la actriz Marlene Dietrich, una auténtica apasionada del Dry Martini. Otr@s artistas amantes del coctail serían Luis Buñuel, Ernest Hemingway, Dorothy Parker o Franklin D. Roosevelt.

Preparar un Dry Martini, parece fácil a priori, pero no lo es tanto, requiere práctica y un dominio perfecto de las proporciones, algo que sólo dominan un@s poc@s profesionales, como son los del Fizz Bar del Hotel Mercer Sevilla, expert@s en el manejo de la coctelera y que preparan los mejores cocktails que he probado nuca. Y no sólo los clásicos, como el Dry Martini,  el Cosmopolitan o el Manhattan, sino que además también ofrecen creaciones propias, tragos frescos, dulces, aromáticos, intensos, innovadores y originales… Todos elaborados por manos expertas, para conquistar a los paladares más refinados o curiosos. Sabrás que estás en el lugar adecuado nada más entrar y encontrarte con su imponente estantería y su asombrosa colección de botellas. Toda una auténtica declaración de intenciones.

Dry Martini, la receta  

Antes de nada tenemos que decir que la receta original es un poco diferente de la receta clásica, que emplea la misma cantidad de Ginebra que de Martini, mientras que la primera, añade 4 partes de ginebra por cada 1 de Martini. Y es que la combinación de ginebra y Martini es suave con un toque dulce, un verdadero placer al que muy pocos pueden resistirse.

Ingredientes:

  1. Receta clásica:1 parte de Martini extra seco, 1 parte de Ginebra, 1 golpe de orange bitter, 1 twist de limón, 1 aceituna verde
  2. Receta actual:1 parte de Martini extra seco, 4 partes de Ginebra, 1 twist de limón, 1 aceituna verde

Y ahora vamos con la elaboración:

Echamos mucho hielo picado en un vaso mezclador y vertemos 1 parte de Martini por 1 de Ginbebra (o 4 según la receta que prefieras), y el orange bitter (sólo en la receta clásica) removemos bien, y servimos filtrando con cuidado en una copa de cóctel. Seguidamente añadimos el twist de limón, que no es más que un trozo de piel retorcido, de forma que pueda liberar toda su esencia.  El toque final lo da esa aceituna verde sin hueso, ni relleno.

Y ya está, y ahora ya podemos disfrutar de un sabroso Dry Martini perfecto tanto al mediodía, antes de las comidas, como por la noche.

Mezclado, no agitado

Esta es la famosa frase que repite James Bond, nada más pedir su Martini con Vodka, ¿sabes por qué?

Pues porque al mezclar el alcohol o al agitarlo, se producen procesos diferentes que hacen que el sabor también sea diferente. Mike O´Hare lo explica perfectamente para  New Scientist:

Esto se debe a que los cócteles suelen tomarse a los pocos segundos de prepararlos y no a los pocos minutos. Las burbujitas que se forman indican que un cóctel bien agitado está turbio. Lo cual influye en la textura de la bebida (es menos oleosa que la versión revuelta) y de ahí que el sabor sea ligeramente distinto. Las burbujas que se forman al agitar también pueden oxidar parcialmente los aldehídos del vermú, lo mismo que se modifica el sabor del vino tinto cuando lo oxidamos (lo que se llama vulgarmente dejarlo “respirar”).

Parece que el agente 007 no se equivocaba…