Qué hacer en caso de sufrir acoso laboral

Suele decirse que un buen reparto del día es aquel en el que destinamos 8 horas para el sueño, otras para pasar tiempo con la familia, es decir, la conciliación, y otras ocho horas más para trabajar. Viendo estas cifras, que serían las ideales, ya que normalmente en el trabajo pasamos más tiempo y tendemos a ganárselo al sueño, nos damos cuenta de que el ámbito laboral es la mitad (y a veces más) del tiempo en que estamos despiertos, de ahí que sea clave sentirnos a gusto en él. Pero esto no siempre ocurre, y conviene tomar medidas para que la situación no nos supere. Hoy vamos a hablar de qué es el mobbing y qué hacer en caso de sufrirlo. Veremos cómo intentar frenarlo nosotros mismos hasta las posibles acciones a tomar y lo mejor, pedir ayuda a un especialista en psicología preparada para estos casos, como son los profesionales del centro PSi de Barcelona, para que nos ayude a manejar las emociones.

En primer lugar, como decíamos, vamos a explicar qué es el mobbing, una situación de vejación y ninguneo hacia el trabajador que suele manifestar en retirarle de sus funciones y asignarle otras para las que está excesivamente cualificado o un maltrato verbal con el que se le pone en evidencia y en ridículo con malas palabras de forma continuada en el tiempo. La jurisprudencia actual define esto como “toda situación o conducta que, por su reiteración en el tiempo, por su carácter degradante de las condiciones de trabajo y por la hostilidad o intimidación del ambiente laboral que general, tiene por finalidad o como resultado atentar o poner en peligro la integridad del trabajador”.

Algunos trabajadores, ante esta situación, en lugar de enfrentarse a ella se amedrentan. Y es normal. No hay que sentirse menos valiente o menos fuerte por ello. Es comprensible. Hay que pensar que el trabajo es nuestro medio de vida, el que nos sustenta a nosotros y también a nuestra familia, lo que paga las facturas y la hipoteca. Y por desgracia, en nuestro país, es a día de hoy un bien escaso. Ya han pasado aquellos tiempos en los que un trabajador podía dejar un empleo y encontrar otro con una relativa rapidez. Ahora nos importa mantenerlo bajo cualquier concepto, pero a veces esto se pone muy difícil.

Lo primero que debemos hacer ante situaciones así es tratar de poner remedio por nuestra cuenta. Es conveniente intentar dirigirnos a la persona que nos trata con cierta hostilidad para tratar así de salvar las diferencias. Asimismo, otra opción puede ser acudir al departamento de recursos humanos y explicarles que sentimos que se nos han rebajado las responsabilidades y preguntar de buenas maneras si es que no están contentos con nuestro trabajo y cómo consideran que sería la mejor forma de mejorarlo. Siempre, eso sí, con mucha mano izquierda. Quizás no surta efecto, pero no se pierde nada por intentarlo.

Una vez hayamos identificado que lo que sufrimos es mobbing, es conveniente también que pidamos la ayuda de un especialista en psicología que nos ayude a llevar la situación de la mejor manera posible, ya que puede ser que esta acabe por desbordarnos y quizás en algún momento dado no sepamos contenernos a la hora de contestar a un compañero o a un superior. Esta tesitura puede llegar también a afectarnos en el plano personal, ya sea con nuestra familia, pareja, amigos, compañeros, etc., de ahí que esta ayuda sea clave para no descolocar también a nuestro entorno y para no infravalorarnos si alguien nos machaca de forma constante en el trabajo.

En el gabinete barcelonés de psicología Psi pueden echarnos una mano con esta situación con la aplicación de su terapia Gestalt. En Psi atienden bajo las directrices de esta terapia tanto problemas de índole individual, como de pareja, o psicología infantil. La terapia Gestalt no se limita a personas que atraviesan problemáticas graves, sino que se trabaja con un enfoque de crecimiento y desarrollo personal válido para todos en cualquier momento de la vida. La terapia promueve el autoapoyo, la salud y el bienestar personal. En Psi ayudan a lograr una orientación en la vida, superar situaciones difíciles y gestionar las emociones, para aprender de ellas. Para mejorar el bienestar, la autoestima y el equilibrio psicológico. Y todo con unos excelentes resultados entre sus pacientes y con un grupo de profesionales que está dirigido por la psicóloga M.ª Laura Fernández, especializados en terapia Gestalt, con una amplia experiencia en la formación, tratamiento y acompañamiento a personas, para ayudar a los pacientes en los distintos aspectos de su vida: situaciones personales y cuestiones del propio carácter, problemas de pareja u otras relaciones, asuntos referentes al ámbito profesional.

Orientación legal

Cuando estas dos formas de solucionarlo no son suficientes, debemos entonces solicitar orientación legal. Este es un proceso en el que son los denunciantes quienes deben aportar las pruebas, por lo que conviene ir recopilándolas. Desde testigos hasta conversaciones por whatsapp o grabaciones, algo que autorizó una sentencia de 2014. Las empresas, claro está, se pueden defender y posiblemente achaquen las menos responsabilidades a sus operaciones o incluso hablen de bajo rendimiento, pero no todo está perdido si contamos con un buen abogado.