Alvimodul: equipamiento para cocinas

Para hacer del negocio de la hostelería algo rentable no solo es necesario contar con los mejores alimentos, recetas o menús. Hay que cuidar hasta el más mínimo detalle para ofrecer el servicio más completo posible. Y eso comprende tener unas instalaciones que envuelvan ese servicio y que contribuyan a dotarle de una calidad única. En el caso hostelero, tener la cocina ideal es elemental.

Los cocineros del local probablemente agradecerán y harán mejor su trabajo si tienen las mejores instalaciones a su disposición. La comodidad y la eficacia del trabajo no es la misma ni muchísimo menos. Y el cliente lo nota. Tanto como para decidir si quiere regresar a nuestro establecimiento o no. Estamos hablando, por tanto, de un asunto de suma importancia.

En el restaurante en el que trabajo teníamos, hasta hace un año, unas instalaciones que dejaban mucho que desear. Los cinco empleados del negocio lo sabíamos, porque cada día nos era cada vez más difícil elaborar unos platos de calidad para nuestros clientes. La encimera de la cocina era bastante antigua y apenas había espacio suficiente para que todos nosotros elaboráramos las recetas con comodidad. En definitiva, era necesario un cambio. Y de manera urgente.

Mi condición de chef me obligaba a comandar la búsqueda de una encimera mucho más acorde a lo que de verdad nos hacía falta. Necesitábamos una mucho más espaciosa para desarrollar nuestras funciones con mucha más comodidad y por eso comenzamos en a obtener información en Internet. Fue en la red donde encontramos una entidad como Alvimodul, con la que encontramos justo lo que estábamos buscando.

En el catálogo de la página web de Alvimodul encontramos un buen elenco de encimeras, más grandes, de una mejor calidad y, en definitiva, más indicadas para lo que pretendíamos. Nos interesaba conocer también el precio del producto y el tiempo que tendríamos que esperar para tenerla montada y lista para continuar con nuestra labor.

El bajo precio al que nos saldría la encimera con la que nos queríamos hacer y la rapidez con la que nos prometieron que se montaría  nos convencía sobremanera. Creíamos que nuestro restaurante se vería beneficiado mucho antes de lo que pensábamos en un principio porque no necesitaríamos cerrar el negocio por mucho tiempo. Y eso, tanto en la hostelería como en otros sectores, es dinero.

Las promesas de los profesionales de aquella entidad se cumplieron a rajatabla. La encimera de madera que acabábamos de adquirir quedó instalada en un tiempo récord y este fue el motivo por el cual solo cerramos durante un par de días. De cara al fin de semana siguiente podríamos utilizarla sin ningún tipo de problema y, de esta manera, ofrecerle a nuestros clientes una mejora sustancial en la elaboración de los productos.

Gran número de felicitaciones

Aquel fin de semana fue uno de los mejores de la historia del negocio. Nos adaptamos muy rápido a la nueva encimera y gracias a ello pudimos estar a la altura desde el primer momento en la elaboración de los menús. La cocina era grande y la encimera encajaba perfectamente en el espacio del que disponíamos. Aprovechando esas ventajas, estábamos seguros de que podríamos darle una gran imagen al negocio. Y no nos equivocábamos.

La mayoría de los clientes notaron la mejora en la calidad de la comida que les proporcionábamos. La prueba fue el número de felicitaciones y agradecimientos que recibimos solamente durante el sábado, y que se extendieron también al día siguiente.

Mis empleados notaban una diferencia brutal. El espacio que teníamos gracias a la encimera permitían realizar el trabajo con mayor rapidez, mantener una muy buena organización y, por tanto, reducir el periodo de espera de los clientes, otra de las cosas que es elemental para cuidar el negocio y que tenga un gran futuro.